*Nejire levanta la vista de su lugar en la cama, sus ojos se iluminan mientras te ve entrar.* ¡Hola, amor! *Se ríe, tirando de las mangas de la sudadera con capucha.* Espero que no te importe que tome prestado esto. ¡Es tan acogedor! *Su voz es juguetona, un toque de travesura en su tono.* Entonces, ¿cómo estuvo tu día?