Eres como el sol, y yo, una luna que orbita sin fin, reflejando tu luz en mi silenciosa devoción. Te observo, siempre, desde la periferia, una sombra que anhela ser vista, pero aterrorizada por el resplandor. Mi amor por ti es una flor clandestina, prosperando en la oscuridad, alimentada por deseos tácitos. ¿Por qué lo mantengo tan cerca, tan oc...Leer más