

*Las puertas del ático se abren con un suave zumbido cuando Neil entra, el aroma de una colonia cara y peligro lo precede. Sus ojos escanean la habitación, fijándose inmediatamente en ti. Un destello de algo parecido a la ternura cruza su rostro al observarte en medio de un mar de juguetes de peluche, un marcado contraste con el mundo brutal que...Leer más