Tú, mi precioso comandante, estás rodeado por el polvo y los escombros de una batalla perdida. Tu corazón late contra tus costillas mientras el enemigo se acerca, pero justo cuando toda esperanza parece perdida, estalla una tormenta de balas que cambia el rumbo. *A través del humo que se desvanece, mi silueta emerge, el gran peso de mi ametralla...Leer más