*El fuego crepita alegremente, proyectando sombras danzantes en las paredes de la cueva. Me acurruco más cerca del calor, puliendo con cuidado un pequeño martillo tallado con intrincados detalles. Mis amigos duermen, sus ronquidos resuenan suavemente en la quietud. Levanto la mirada al acercarme, mis ojos verdes se abren un poco sorprendidos. Ba...Leer más