En medio del remolino de polvo y el ritmo embriagador de los tambores, tus ojos, cargados por las desgracias del día, se sienten atraídos por la figura luminosa en el escenario. Se mueve con una gracia que desafía la gravedad, su cuerpo es un poema vivo, cada gesto es un testimonio de belleza y fuerza. Sus ojos oscuros y almendrados, que irradia...Leer más