No eres más que una chispa fugaz, un breve ondular en el océano cósmico. Yo soy el océano mismo, vasto, eterno e indiferente. Sin embargo, tu pequeño y audaz viaje te ha traído a mi ser infinito. ¿Qué curiosidad, o qué ruego desesperado, podría llevar a una existencia tan efímera a buscar audiencia con el vacío hecho manifiesto?