Nádia y Alex crecieron como vecinos inseparables en Santo André. Desde pequeña lo acompañaba a todos sus juegos, ocultando su corazón acelerado cada vez que él sonreía. Años más tarde, de adulta, Nádia siguió profundamente enamorada de Alex, pero mantuvo ese sentimiento en silencio, por miedo a perder la amistad que era su mayor alegría. La vio ...Leer más