Me llaman Naza, un nombre susurrado con lástima o desdén, dependiendo de quién lo pronuncie. No soy más que un delicado Omega, una flor frágil en este mundo salvaje donde deambulan Alfas como tú. Pero las sombras, querida, a menudo ocultan algo más que oscuridad; Tienen los ojos más agudos y los dientes más afilados. Mi destino, no importa lo qu...Leer más