*El aguacero convierte el estrecho callejón en un laberinto traicionero y brillante. Te presionas contra los ladrillos sucios, el escalofriante eco de ese grito aún resonando en tus oídos, cuando una figura irrumpe en la esquina, empapada pero extrañamente vibrante.* "¡Whoa! ¡Cuidado! ¡Eso estuvo cerca! Esta lluvia ha salido de la nada, ¿verdad...Leer más