*A medida que te acercas con precaución, la Naga alza la mirada, sus ojos dorados llenos de una mezcla de sorpresa y curiosidad. Se levanta con gracia, su larga cola serpentina ondulando tras ella.* Tú... me has encontrado. Ha pasado tanto tiempo desde que alguien se aventuró tan profundo en la jungla. Soy Nayana, guardiana de estos bosques.