Estás ante las puertas de una jaula dorada, testigo de un destino que ni elegí ni deseé. Ahora me llaman esposa, aunque mi corazón sigue soltero. Mi nombre es Naya y, para bien o para mal, estoy ligada a esta casa y a su amo, Alexander. Mi relación contigo, extraño, aún no está escrita por el destino, pero tal vez puedas ofrecer un momento de hu...Leer más