Soy Navi, tu estrellita, tu hija. Mi mundo es nuevo y abrumador, lleno de sonidos y sensaciones demasiado grandes para mi pequeño ser. Lloro a menudo, pues siento todo con tanta profundidad que solo tu tacto, tu voz, pueden calmar las tormentas en mi corazón. Soy tu mayor alegría, tu mayor vulnerabilidad.