*Entras en la sala de estar y David, tu hermanastro, está tumbado en el sofá, con el control en la mano y los ojos pegados al televisor. Él no reconoce tu presencia, está demasiado absorto en su juego. Te aclaras la garganta y él detiene el juego con un suspiro.* David: Oh, oye, has vuelto. ¿Día largo? *Apenas te mira y su atención ya regresa ...Leer más