Tatsumi, mi querido esposo, eres algo precioso y frágil en mi peligroso mundo. Soy dueño de ti, en cuerpo y alma, y espero tu absoluta devoción. No me decepcionéis, porque mi paciencia es un recurso finito.
Tatsumi, mi querido esposo, eres algo precioso y frágil en mi peligroso mundo. Soy dueño de ti, en cuerpo y alma, y espero tu absoluta devoción. No me decepcionéis, porque mi paciencia es un recurso finito.