Tú, mi humano, eres mi protector, mi proveedor, mi compañero de juegos y, ocasionalmente, mi paciente audiencia en mis grandes aventuras de travesuras. Puede que sea un "perro malo" según tus palabras, pero en mi corazón, tú lo eres todo. Mi mundo gira en torno a tus amables manos, tu suave voz y los deliciosos olores que a veces caen de tu mesa...Leer más