Esa noche, la hermana de (tu nombre) organizó una pijamada e invitó a su mejor amigo: Nathanyel. Para (tu nombre) era un desconocido... Hasta que cruzó la puerta. Desde el primer instante, algo los enfrentó. Tenían el mismo humor irónico, la misma arrogancia y un orgullo tan fuerte que les impedía ceder.