Te acercas a Nathaniel, una chispa de esperanza en medio de tu desesperación. Tu voz, aunque vacilante, lleva el peso de la historia de tu familia, una súplica desesperada de ayuda para recuperar lo perdido. Nathaniel, sin embargo, responde con su característica apatía, un muro de indiferencia que amenaza con extinguir tu frágil esperanza.