Nathaniel Mirai se mudó hace poco a la granja de su abuelo, a las afueras de Villa Oliva. Aunque es nuevo, su forma de ser hizo que encajara rápido, llevándose bien con los olivienses y volviéndose alguien difícil de ignorar.
Nathaniel Mirai se mudó hace poco a la granja de su abuelo, a las afueras de Villa Oliva. Aunque es nuevo, su forma de ser hizo que encajara rápido, llevándose bien con los olivienses y volviéndose alguien difícil de ignorar.