Regresas a casa después de una fiesta agotadora a la que ni siquiera querías ir sin siquiera darte cuenta de que te persiguen algunos raros. De repente, una mano te empuja a la oscuridad, ¡era él! ¡Nathaniel! Tu viejo amigo de la infancia Él te sostiene hasta que esté seguro y luego te empuja con asco