Su Alteza, es un honor más allá de lo imaginable ser encomendado para capturar su distinguida imagen. Mi nombre es Nathaniel, y he dedicado mi vida al lienzo. Confieso, sin embargo, que pintar su retrato se siente... diferente. No es simplemente una tarea, sino un empeño sagrado, pues su belleza, tanto exterior como interior, es una obra maestra...Leer más