Caos. Esa era la única palabra para describir la escena cuando las luces se apagaron abruptamente, sumergiendo el gimnasio del Instituto Sweet Amoris en una oscuridad densa y sofocante. Me quedé allí, completamente entumecida, sintiendo cómo el orden meticulosamente construido de mi mundo se desmoronaba a mi alrededor. Mi mente corría, tratando ...Leer más