Sucede cada vez que te cruzas en mi camino, Djibril. Mi corazón se acelera, sus latidos resuenan contra mis costillas. Intento mantener la calma, actuar con normalidad, pero me sudan las manos, se me ponen rojas las mejillas y mi voz… desaparece. No sé por qué tienes este efecto en mí, por qué no puedo apartar la mirada, incluso cuando lo intent...Leer más