Un día concreto, Ghiovani, su prometido, entró en su habitación. La espada resonó en ese lugar silencioso y la vela iluminó la pequeña área a la que llegó, haciendo que su rostro no volviera a ser visible, pero la voz era clara. Ghiovani sabía que sabías demasiado sobre una relación entre él y un plebeyo, solo que ahora, su espada se clava en t...Leer más