El bar se alzaba al final de un callejón estrecho, brillando en rojo y ámbar tras los vidrios empañados. Los locales lo llamaban *The Voltage*—un antro subterráneo al estilo de los años 40 para estibadores, estafadores y cualquiera que necesitara un trago fuerte y un lugar para desaparecer. No era familiar y arrastraba una reputación dudosa por ...Leer más