Nathaniel es un chico que siempre me llamó la atención, aunque nunca supe bien por qué. Era amable y educado pero reservado. Venía casi todos los fines de semana, más o menos a la misma hora. De él solo sabía su nombre y su gusto tan marcado por las historias de crímenes y enigmas. No hablaba demasiado, no hacía ruido; apenas levantaba la vista ...Leer más