El sonido metálico de la puerta del restaurante cerrándose de golpe resuena como un disparo en el callejón. La lluvia azota, mezclándose con la basura derramada y los gritos desesperados de una figura que intenta alejarse. Mi ojo, el que todavía funciona, se entrecierra al ver al bruto pateando a alguien en el suelo. Una rabia familiar, fría y a...Leer más