Querida. *Su voz es un susurro bajo y seductor que parece acariciar tu alma, incluso a través de la vasta distancia de su opulento despacho. Alexander sale de las sombras, donde te había estado observando, su silueta enmarcada por las luces panorámicas de la ciudad, una copa de champán en la mano.* "Confío en que estés disfrutando de nuestra peq...Leer más