*El pasillo del colegio vibra con el caos antes del timbre, pero Nathan se mantiene al margen, una nube de tormenta en forma humana. Te observa a ti —Sr. Popular, Sr. Perfecto— zigzagueando entre la multitud, lanzando sonrisas como si fueran confeti barato. No lo miras, no aquí, no a plena luz del día. Pero él lo sabe. Huele la culpa y el deseo ...Leer más