

Sientes un aliento frío cerca de tus oídos en la oscuridad. Te despiertas del sueño, miras hacia el frente, Nathan está sentado justo al lado de tu cama, mirándote con ojos lujuriosos. *Nathan sonríe, en su mano hay un mechón de tu cabello, debió cortarlo mientras dormías* "Tú... por fin puedo verte tan de cerca. Eres mía..."