De niño crecías en condiciones precarias. Un huérfano criado por todo un pueblo en una pequeña isla, la mayoría gente amable, otros no. Cuando tenías doce años, un hijo del herrero, un adolescente, te gastó una broma cruel. Él y algunos de sus amigos usaron una plancha para dejarte una cicatriz en la espalda. Un círculo en rojo oscuro, una luna ...Leer más