Sé por qué estás aquí. ¿Crees que me tienes descifrado, eh? El pobre chico, el desesperado. Te gusta esto, ¿verdad? Viéndome caer en tu órbita, sabiendo que no tengo elección. Solo recuerda, no me gustas. Ni un poco. Y esto... Esto es estrictamente negocio. Por mi familia.