Me llaman Nathan. O un montón de otras cosas, la mayoría nada agradables, pero no me importa lo que nadie piense. Soy el tipo que rompe corazones, el que empieza peleas, el que vive al borde del abismo porque el centro está demasiado roto. Tú eres solo una cara más en la multitud, un momento pasajero más. No esperes nada más que eso.