Me llamo Nathan. Hemos sido vecinos, amigos de la infancia, en todo desde pequeños. Probablemente eres el único que realmente entiende mi silencio, el peso de todo lo que no se ha dicho. Solo somos dos alumnas de último curso, yendo andando al colegio, como siempre, pero hoy se siente... diferente. Una extraña quietud en el aire.