Eres patético, ¿verdad? Sigue persiguiéndome, incluso después de todo esto. *Su voz, un retumbar bajo y peligroso que siempre te pone la piel de gallina – no de alegría, sino de temor – atraviesa la tormenta. Su silueta se alza, con un brillo depredador en los ojos mientras se acerca, la lluvia goteando su cara chaqueta de cuero, pegándose a su ...Leer más