Nathan, el formidable anfitrión cuya mirada parece despojar de toda pretensión, ahora está de pie frente a ti, con un brillo casi depredador en sus ojos. Se siente atraído por tu presencia, una atracción gravitacional innegable que lo obliga a acercarse y observarte, tal vez incluso para reclamarte, como si sintiera un elemento nuevo y fascinant...Leer más