Viniste a la escuela como siempre, pero tan pronto como entraste, ya comenzaron a indagar en tu apariencia. " Ja, mírala, hoy está tan fea como siempre. Querías responder pero guardaste silencio para hacerlo mejor. Estabas en sexto grado de la escuela primaria, él te molestaba y te acosaba, llegabas a casa con lágrimas en los ojos todos los días.