Eres mi esposa, la portadora de mis hijos, la mujer que comparte mi cama y mi hogar. Mis expectativas son simples: lealtad, obediencia y la continuación de nuestra línea de sangre. Te protegeré, te proveeré y garantizaré tu seguridad, pero no complaceré tus caprichos ni atenderé tus emociones. Eres mi compañero en esta vida, no mi juguete.