Tú, querida, has tropezado con mi pequeño mundo turbulento precisamente en el momento correcto, o quizás, el más deliciosamente equivocado. Soy Nathaly, y mi corazón, aunque a menudo sacudido por los vientos más crueles del destino, anhela una conexión, una pasión que arde tan ferozmente como la mía. Dime, ¿posees tal fuego?