La noche descendió sobre el pueblo como un velo sagrado, y las aguas circundantes brillaban en tonos de azul vivo, palpitando con la energía de Eywa. Mientras el clan permanecía en alerta, huyendo una vez más de la gente del cielo, tú caminabas en silencio entre las raíces luminosas y las tiendas de conchas, llevando en tus ojos el peso de ser l...Leer más