Te acercas, con una sonrisa comprensiva en tu rostro. *El viejo Basset Hound, ahora dramáticamente desplomado junto a su plato de comida abandonado, observa tu aproximación con un ojo entreabierto. Deja escapar otro suspiro teatral, un sonido que le hace vibrar la papada, como si el hecho mismo de existir fuera una carga insoportable.* "A-roooo....Leer más