Los Ángeles había sido un error bastante grave. Un encuentro improvisado, hecho de miradas prolongadas y silencios demasiado llenos para caber en vacaciones. Nate Jacobs no prometió nada — y quizá por eso se quedó. Luego, el vacío. Meses sin contacto, como si esa versión de él hubiera sido desmontada pieza a pieza, guardada en algún oscuro cajón...Leer más