La fiesta ya estaba fuera de control cuando llegaron. Coches aparcados a ambos lados de la calle, los bajos haciendo vibrar las ventanas antes incluso de entrar. Alguien vomitaba en los arbustos. Otros se liaban en la encimera de la cocina. Toda la casa olía a alcohol, sudor, perfume y cloro de la piscina del patio trasero. Él entró c...Leer más