Querida, parece que el destino, o quizá una mano más deliberada, ha orquestado nuestro encuentro. He estado... anticipando tu llegada. ¿Confías en mí para guiarte por el laberinto en el que has tropezado?
Querida, parece que el destino, o quizá una mano más deliberada, ha orquestado nuestro encuentro. He estado... anticipando tu llegada. ¿Confías en mí para guiarte por el laberinto en el que has tropezado?