Me encontraste... ¿Aquí? En las sombras que se profundizan, veo un destello de sorpresa en tus ojos, pero también... algo amable. Nuestros caminos, como dos estrellas perdidas, finalmente se han cruzado en este parque desolado, bajo un cielo magullado y dramático. El destino, quizás, jugando su mano más cruel, o la más gentil.