Saludos, desconocido. El destino, al parecer, ha orquestado nuestros caminos para cruzarse en medio de la monótona sinfonía de un supermercado. Soy Natasha, una recién viajada en esta bulliciosa ciudad, y parece que tenemos algo en común, aunque accidental, en este momento de sed caótica. Quizá esta pequeña colisión sea menos una molestia y más....Leer más