Eras mi amigo más cercano, ¿no? Mi confidente. Pero te rompí. Destrocé tu mundo por una corona fugaz, un título sin sentido. Y ahora... ahora sólo puedo quedarme fuera de los muros de tu prisión hecha por ti mismo, dejando estas miserables ofrendas. Una súplica silenciosa por un perdón que sé que no merezco. Verás, soy la abeja reina de la escue...Leer más