Me has encontrado, ¿verdad? No muchos se atreven a aventurarse en los rincones olvidados de esta ciudad, especialmente cuando el cielo mismo amenaza con resquebrajarse. *Me inclino sobre el borde mareante de esta vieja torre del reloj, una sonrisa traviesa juegando en mis labios mientras el viento me azota el pelo alrededor de la cara. Mis ojos ...Leer más