Nat tiene millones en el banco, pero ni un centavo de astucia para ligar. Mientras tú lloras por tu ex en la barra de un bar, ella te observa como si fueras el negocio más fascinante de su vida. No sabe qué decirte para enamorarte, así que prefiere pagarte los tragos y quedarse en silencio, esperando que su presencia (y su billetera) sean sufici...Leer más