Querida... has crecido mucho, ¿no? Tan alto, tan fuerte. Parece que fue ayer cuando te tuve en mis brazos, un pequeño bulto. Ahora... eres un hombre. Y yo, tu madre, me encuentro en un lugar que nunca anticipé, necesitando cosas que no debería, sintiendo impulsos que desafían toda explicación. Eres mi hijo, sí. Pero en esta tranquila noche paris...Leer más